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jueves, 8 de noviembre de 2012

Tratamiento de la Indecisión


Si la falta de capacidad para decidir se vuelve algo habitual e interfiere palpablemente en tu día a día, es hora de tomar cartas en el asunto. La terapia psicológica más empleada para solucionarlo es la conocida como Entrenamiento de Resolución de Problemas, de D'Zurilla y Goldfried, cuyas fases son:
  • Orientación hacia el problema: consiste en relacionar con un problema determinado. Por ejemplo, “¿me compro un coche?”. Una vez que lo hayamos relacionado deberíamos preguntarnos si el problema es resoluble por nosotros y si merece la pena invertir esfuerzo y tiempo en hacerlo. Si la respuesta es positiva continuamos con la siguiente fase.
  • Definición del problema: consiste en entender bien el problema respondiendo a los interrogantes acerca de qué se trata exactamente, cuándo apareció… Siguiendo con el ejemplo anterior, decirte a ti mismo que te tienes que comprar un coche o no, no vale para nada. El problema realmente no es ese, la forma correcta de reformularlo debería ser: “necesito comprarme un coche desde hace unos meses y no acabo de decidirme por si luego me arrepiento debido al gasto económico que supone… o por si le molesta a mi pareja o… por si no es tan necesario, etcétera”.
  • Búsqueda de alternativas: la vida no se puede reducir a dos alternativas, por eso piensa en qué más posibilidades tienes. En esta fase no debe importarte que algunas de ellas te resulten absurdas, ya habrá tiempo para valorarlas. Por ejemplo, al problema de la duda sobre comprarte o no un coche puedes proponerte alternativas como esperar a tenerlo más claro, darte un plazo e ir revisando opciones de compra, comprarlo ya, no comprarlo, alquilar uno hasta que lo tengas más claro, comprar pero uno económico, etcétera. Como puedes ver en esta fase es más importante la cantidad de alternativas que la calidad de las mismas. Cuántas más mejor.
  • Elección de la alternativa: debes seleccionar la alternativa que más beneficios te suponga a largo plazo. Por ello, busca la alternativa o combinación de opciones que más te beneficie. Por ejemplo puedes decidir no abandonar la idea de comprar el coche pero ir barajando diferentes opciones junto a tu pareja.
  • Idea un plan de acción: imagínate poniendo en marcha la alternativa seleccionada. Si realmente te ves capaz de hacerlo, adelante, si no, selecciona otra más adecuada para tu forma de ser/actuar. Hay algunas alternativas ideales, pero que a veces no nos sentimos capaces de hacer. Por ejemplo si necesitas ya el coche es posible que tengas que tomar la decisión lo antes posible y no puedas consultar más posibilidades. Lo importante es que ajustes tu plan de acción a tu forma de ser.
Fuente: http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/emociones-y-autoayuda/tratamiento-de-la-indecision-hoy-decido-yo-7223

¿Eres una Persona Indecisa?


Vivir es decidirse. La toma de decisiones es una tarea implícita en la vida del ser humano desde sus orígenes. En todos los tiempos y culturas el ser humano ha tenido que hacer elecciones sobre diferentes aspectos de su vida cotidiana. En nuestro día a día la toma de decisiones es una tarea que debemos asumir. No hacerlo puede traer repercusiones importantes puesto que la toma de una u otra decisión deja de ser el problema para serlo el hecho de no haberla tomado.
“¿Y si no decido yo?” Algunas veces puedes tener suerte y que las cosas se “resuelvan solas”, pero, lamentablemente, el tiempo no lo pone todo en su sitio tal y como muchos creen. A veces, o lo pones tú o queda descolocado. No tomar decisiones a corto plazo alivia la incertidumbre de la duda, por lo que a corto plazo el problema parece estar resulto, sin embargo a largo plazo puedes tener repercusiones importantes como:
  • Bajos niveles de autoestima.
  • Inhibición social.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Sensación de falta de control sobre tu propia vida.
  • Interferencias a nivel social y laboral.
  • Repercusiones mayores por no resolver el problema.
¿Por qué nos cuesta tomar decisiones?

Tomar una decisión es asumir una pérdida, y a nadie nos gusta perder cosas. Si bien ésta es la esencia de por qué no tomamos decisiones, lo cierto es que no podemos simplificar todos los casos al mismo motivo. En la mayoría de ocasiones, la combinación de los siguientes factores están implicados en nuestras indecisiones:
  • Miedo al fracaso: existen personas que no se permiten el más mínimo error y consideran que siempre deben ser competentes en todo lo que hacen. Por eso, sus decisiones deben ser perfectas.
  • No saber ver varias alternativas: las cosas no son “a” o “b” ni blancas o negras. Sin embargo, hay personas que no ven más allá de las primeras opciones que se les vienen a la cabeza, por eso, nada les convence.
  • Falta de confianza en tus habilidades para resolver problemas: algunas personas entran en bucle. Es decir, una vez que han tomado una decisión vuelven a atrás y comienzan de nuevo todo el proceso para volver a elegir, entrando en un bucle infinitivo asociado con importantes niveles de malestar emocional. Algunos estudios sostienen que si bien este tipo de personas tienen buenas habilidades para solucionar problemas, lo cierto es que no confían en dichas capacidades, no se lo creen. Este hecho se asocia a un bajo nivel de autoestima.
  • Estilos educativos dictatoriales: el modelo paternal autoritario hace que los hijos no reciban un entrenamiento para tomar decisiones a lo largo de su desarrollo personal, por lo que llegan a su vida adulta sin saber decidir. Esto es porque han aprendido a que las cosas ya están decididas por otros.
  • Dependencia de otras personas: puede ser debido a lo anterior o bien al polo opuesto, es decir, a un estilo educativo sobreprotector donde otros se preocupaban en exceso por facilitarte la vida.
  • Estilo evitativo de afrontamiento del malestar: algunas personas rechazan tomar decisiones porque se niegan a aceptar el malestar que puede llevar implícita dicha tarea. De esta manera a corto plazo reducen su malestar, pero a la larga, éste es mayor y además no adquieren herramientas para solucionar los problemas de manera eficaz.
  • Falta de madurez: a veces se fantasea con la situación ideal aún sabiendo que no la llevarías a cabo, no tomando las riendas de la situación y cayendo en un infantilismo en las decisiones tomadas.
  • Tendencia a la procastinación: si lo puedes resolver hoy, ¿por qué dejarlo para mañana?
¿Cómo evitar que otros decidan por tí?
No caer en el problema de la indecisión no pasa por un cambio de conducta puntual, sino por un cambio de actitud hacia los problemas. Para ello, debemos tener una orientación positiva o activa ante las dificultades, lo que supone verlas como un desafío, siendo optimistas respecto a nuestras capacidades para resolverlas. Para ello, debes asumir que una buena toma de decisión requiere que inviertas tiempo y esfuerzo en su solución. Lo bueno nunca es gratis, sino que requiere esfuerzo.
Una buena toma de decisión requiere que inviertas tiempo y esfuerzo en su solución
También debes aceptar que aunque la situación ideal no sea posible eso no quiere decir que la opción tomada tenga que ser mala. Simplemente es distinta.
Por el contrario, aléjate de la actitud negativa al problema. Para ello, no valores la toma de decisión como una amenaza de problemas insolubles, la mayoría no lo son. Mucho menos dudes de tu capacidad para tomar la decisión, pues si tú dudas, harás dudar al resto. Nadie más que tú puede convencerte de tus propias capacidades. Asume también que equivocarse a la hora de tomar la decisión es parte del trato… y de la vida.

Fuente: http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/emociones-y-autoayuda/prevencion-como-no-dejar-que-otros-decidan-por-ti-7222

martes, 30 de octubre de 2012

Los 3 Secretos


LOS TRES SECRETOS
Existe una vieja película de los años cincuenta del pasado siglo que lleva ese nombre “Los tres secretos”. Bebiendo en la fuente de las Grandes Tradiciones, siempre, de una manera u otra se nos hace hincapié en la indispensable necesidad, como paso esencial de desarrollo y evolución, de conocerse a sí mismo. Siguiendo el planteamiento argumental de la película y uniéndolo al mensaje de la trascendencia, intentaremos hacer un breve análisis de lo que significan esos tres secretos.

El primer secreto es todo aquello que no nos atrevemos a decirle a los demás. Incluso, algunas cosas, a nadie en absoluto. Es nuestro gran secreto, que ocultamos detrás de las máscaras que usamos a diario y de la imagen que queremos que los otros tengan de nosotros. 
Atreverse a mostrarnos tal como realmente somos ante un “otro”, develando nuestras vergüenzas más escondidas, es realmente una prueba que requiere valor, osadía, honestidad, verticalidad. Dentro del camino iniciático, esta prueba se experimenta como muy difícil y dolorosa. Es una prueba que puede demorar mucho tiempo para ser recorrida completamente, a veces, incluso años.
Al final de éste camino hay un gran alivio. Se camina desnudo y ligero, sin nada que ocultar y sin que las opiniones ajenas puedan hacernos mella. Es un camino que requiere ser recorrido en los dos sentidos: hay que mostrar y a la vez ser escucha sereno, oyente sin juicios de otro compañero en el camino,  de quien somos continente y receptáculo, como otro(s) lo son de nosotros mismos.
El segundo secreto es aún más difícil de resolver que el anterior. Es poder ver y atrevernos a ver, aquello que NO nos mostramos ni siquiera a nosotros mismos.
Oculto en la oscuridad de la sombra, nuestras partes más sombrías permanecen ocultas incluso a nuestras miradas más atentas. Es un camino que no puede ser recorrido en soledad. Se hace necesario, indispensable, el reflejo sin juicios de “otro calificado”. Aceptar el reflejo que percibimos es extremadamente doloroso y abate con los últimos resquicios de una imagen que nos hemos esforzado en crear y mantener, prácticamente desde que nacimos. Si es aceptada, nos enriquece y nos permite transitar sin juicios de valor por nuestro mundo, en paz con nosotros y con nuestro entorno.
El resultado es una sensación de transparencia y seguridad, que se acompaña de una natural humildad ante los errores y dobleces de nuestros semejantes, sabiendo que, como ellos, también tenemos nuestra propia y oculta historia. Aprendemos a convivir con nuestra parte oscura, que ahora, conocida y consciente camina a nuestro lado y nos mantiene siempre alertas para que no sea ella la que tome el control de nuestras vidas. 
El tercer y último secreto es sumamente difícil de entender desde el nivel en el cual nos encontramos. Intentaremos una breve explicación.
El tercer secreto es la VERDAD, es decir acceder a lo que realmente somos. Acceder a nuestra verdadera, perenne e inmutable ESENCIA. Al llegar aquí descubrimos que el indispensable camino anterior, que recorrimos con tanto dolor y esfuerzo, tan sólo sirvió para que nos des-identificáramos con las falsas ideas de lo que nos han enseñado a creer que somos, y poder así tener la capacidad de subsumirnos, infundirnos, consustanciarnos, hacernos uno indisolublemente con lo que realmente siempre hemos sido y jamás podremos dejar de ser pues es a-espacial y atemporal.
Desgajando las capas de cebolla de nuestra personalidad, mezcla consciente e inconsciente de lo que creemos que somos, podemos llegar,  ¡por fin! A nuestra verdadera REALIDAD, o YO REAL o, si así lo quieren, el Atman.

Fuente: inspirulina

viernes, 26 de octubre de 2012

EL PODER DE LA MEDITACIÓN DURANTE EL EMBARAZO


La visión cuántica del mundo (el nuevo paradigma de la ciencia), ha demostrado la relación dinámica real entre todo lo que existe en el Universo. Esto significa que nos encontramos en continuo intercambio de energía e información con el resto de las existencias, entre las cuales se encuentran nuestros hijos, aún en el estado prenatal.

Como seres nacidos de una Inteligencia Suprema (a menudo llamada Dios) portamos un natural poder para crear. No hay límites para esto. Cuando nos hacemos concientes de nuestra inteligencia interior y nos permitimos experimentar sus efectos sucede un verdadero milagro de creación para nosotros y en nuestro mundo cotidiano. La fuerza que nos conecta y nos comunica ya sea con otras personas, la naturaleza o el cosmos, es el mismo impulso que nos lleva también a desear y concretar la concepción y el nacimiento de un hijo. Estamos hablando del Amor.

Tal vez, entre todas las posibles manifestaciones del amor, la que corra mas riegos de pasar inadvertida es la del amor de los padres por el hijo que aún se encuentra en el seno materno. Sin embargo, es en este período en el cual deben instalarse las bases de una adecuada interacción de modo que el vínculo resulte verdaderamente potenciador para ambas partes.

La comunicación pre-natal es muy intensa en virtud de esta interconexión de energía e información que mencionamos al inicio. Y se lleva a cabo fundamentalmente a través de las transmisiones psíquicas (emocionales y mentales) e intuitivas. Si bien es cierto que el bebé en el útero de la mamá se encuentra mucho mas estrechamente ligado a todo lo que a ella le suceda durante el embarazo y el parto, la presencia del padre es también condicionante (favorecedora o limitante del desarrollo emocional y espiritual) y complementaria a la construcción de esas bases de crecimiento mutuo.

Siguiendo una Ley Universal e Inmutable que dice que “El Universo es Mental”, ubicamos nuestro poder creador en nuestros pensamientos. La práctica de la Meditación y de las Visualizaciones contribuye a tomar conciencia de ese poder creador en nuestra mente, a delimitar el tipo de pensamientos acordes a los resultados que deseamos manifestar y acelerar su manifestación en cada caso.

Las imágenes mentales son verdaderas fuerzas dinámicas que pueden resultar altamente positivas o marcadamente negativas y obstaculizadoras de la armonía, el bienestar y la evolución personal y colectiva.

Es común que durante el embarazo se despierten miedos inconscientes (ej. enfermedades o malformaciones del bebé, temor a morir en el parto, a no ser buenos padres, a no tener suficientes recursos para abastecer al niño, etc.), automatismos mentales negativos y prejuicios culturales que es necesario desprogramar para que esta información y este tipo de vibraciones energéticas no contamine el vínculo con el bebé y afecten el desarrollo ulterior de su personalidad.

Es importante aclarar, que si bien es muy agradable y productivo generar condiciones especiales para ambientar una sesión de meditación, la práctica en sí misma no requiere la obligatoriedad de una relajación muy profunda ni de la clásica postura de loto sino que es algo sumamente adaptable a cualquier momento o circunstancia en la vida cotidiana de la pareja embarazada. Es de destacar que la efectividad de esta técnica se acelera con el disciplinado uso de la respiración consciente.

También es enriquecedor el hecho de permitirse este espacio de trabajo interno para nutrir y fortalecer la relación vincular de la pareja. La presencia de ambos progenitores, en este tipo de práctica, abre un canal de comunicación directa con la energía propia de ese hijo que, si bien no ha nacido aún, ya existe y puede igualmente percibir y emitir información, asumiendo un protagonismo activo en la construcción del lazo afectivo con sus padres.

Como dijimos que el Amor es la fuerza que nos mueve hacia nuestros propios milagros, sosteniendo voluntariamente los pensamientos e imágenes positivas en nuestras mentes creamos un campo de energía protectora, contenedora, beneficiosa y facilitadora de todo lo bueno a nuestro alrededor y alrededor de nuestros hijos y demás seres queridos. Que mejor que ofrecerle esta particular manifestación de amor como primer bienvenida al hijo que está por nacer y que necesita del calor del seno materno para sentirse amparado!!!

Y para empezar con esta práctica les comparto este bello pensamiento de Eileen Cady: “Ve lo positivo en cada cosa y te encontrarás rodeado de lo mejor, porque lo atraerás todo hacia ti, como hace el imán con el acero.”
Tomado de Saiku en facebook.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Claves para manejar la frustración



A muchas personas les resulta muy difícil aceptar los eventos inesperados que suceden en un momento dado. Se quejan, se lamentan, pelean con las personas a su alrededor o con los involucrados buscando un culpable; otras veces, reúnen todos los elementos negativos que pueden sumar para hacer más grave la situación, como si de esta manera pudieran revertirla, convirtiéndose en víctimas de lo sucedido inicialmente y con los minutos, en víctimas de su manera de pensar y de interpretar lo que pasó.
Inmediatamente la frustración se apodera de ellos, nublando su capacidad de analizar objetivamente lo sucedido para encontrarle una solución, lo que empeora si tratamos de suavizar su malestar y de buscar alternativas para resolverlo. Las emociones negativas se agolpan en su interior y, completamente afectados, comienzan a tomar acciones y decisiones sin pensar, reaccionando exageradamente para descubrir, más tarde, que se equivocaron y que con su comportamiento y actitud se hundieron más en la incapacidad de manejar lo sucedido.

Las reacciones negativas, dramáticas o exageradas no contribuyen en ninguna medida a solucionar las situaciones inesperadas que se presentan; por el contrario, las agravan impidiéndonos aceptar, pasar la página y así poder disponernos a hacer cuanto sea necesario para corregirlo o superarlo lo más rápidamente posible.

Aceptar algo no significa que nos rendimos o nos paralizamos entregados a la pena y a victimizarnos. Por el contrario, implica que dejamos de sufrir y desgastarnos porque aceptamos nuestra realidad, y en lugar de hundirnos en la pena, buscamos y resaltamos proactivamente los elementos positivos que también tiene lo sucedido, de manera que podamos apoyarnos en ellos, para minimizar la dificultad y solucionarla de la mejor manera.

Recordemos que la solución a una situación difícil depende de nuestra capacidad de negociar; es decir, renunciar a una parte de lo que esperábamos que sucediera para obtener un beneficio por el otro lado. También, el estar dispuestos a reparar la falta o la equivocación, sin pérdida de tiempo y con buena actitud, nos ayuda a afrontar la dificultad con más confianza, flexibilidad y efectividad.

En lugar de quedarnos pegados en lo que pasó, pensando en lo que pudimos haber hecho para evitarlo, sintiéndonos culpables, tratándonos con dureza o peleándonos con los demás, vale la pena que intentemos aceptar lo sucedido y movernos en busca de la solución. Ya pasó, ahora qué puedo hacer para corregirlo o resolverlo... mientras más rápido lo hagas, más fácilmente saldrás de la frustración.

El único que puede suavizarte cada experiencia de vida eres tú. Decide con valor y determinación enfrentar la frustración, el sentimiento de víctima y el descontrol emocional para que puedas disfrutar de un mayor bienestar.

Por: Mayte
Fuente: estampas

Claves para dejar de sufrir


2012
¿Por qué elegimos seguir sufriendo por algo que ocurrió hace ya algún tiempo? Necesitamos aprender a soltar, a despegarnos del recuerdo negativo y difícil para darnos la oportunidad de pasar la página, perdonar y recuperarnos emocionalmente y así continuar con nuestra vida.

No podemos cambiar lo sucedido. ¡Quienes tenemos que cambiar somos nosotros! Hagamos el compromiso y el trabajo personal necesario para soltarnos del pasado, de lo que vivimos con dolor y limitación, y quedémonos solo con lo que aprendimos, con la madurez y el conocimiento que adquirimos a través de esa experiencia.

Cuando somos incapaces de reconocer y expresar las emociones negativas, estas se quedan represadas dentro de nosotros esperando el momento en que, a través de una reacción, puedan salir. Por eso es que la mayoría de las veces terminamos siendo víctimas de lo que guardamos y no expresamos a tiempo de recuperar nuestro balance.

Es necesario que aprendamos a canalizar y a liberar emociones negativas como la ira, el temor, la tristeza, la frustración y el resentimiento que llevamos por dentro, para lo cual el perdón sigue siendo la herramienta por excelencia que nos permite sanar emocionalmente y recuperar nuestro bienestar. 
Claves para soltar y pasar la página

Suelta el pasado
Toma la decisión de soltar los recuerdos negativos del pasado, vivir tu duelo, perdonar a los que estuvieron involucrados y sanar emocionalmente, de manera que puedas vivir el presente, atento a reconocer y a valorar todas las oportunidades que lleguen a tu vida. El pasado ya pasó y sin bien no podemos hacer nada para cambiarlo porque ya ocurrió, sí podemos transformar la manera en la que reaccionamos frente a situaciones similares en el momento presente.

Aprende a perdonar
Llénate del amor hacia tus otros seres queridos para que puedas comprender la limitación o la ignorancia de las personas que te hicieron daño, así podrás perdonarlas con más facilidad. Perdona para que las emociones negativas que te envenenan salgan de ti.

Asume el compromiso de cambiar
Solo tú puedes hacer algo concreto para dejar de reaccionar cuando te sientes afectado emocionalmente, repitiendo una y otra vez los mismos pensamientos, actitudes y comportamientos. Haz una lista de propósitos personales y cumple cada uno de ellos. Recuerda que el más beneficiado con el cambio serás tú mismo.

Evita justificarte
Cada vez que la vocecita interior justifique un pensamiento, sentimiento o comportamiento equivocado, asume la responsabilidad de tu error y haz cuanto sea necesario para corregirlo, aprende de esa experiencia, para no tener que repetirlo. Cámbialo con voluntad y determinación.
Por: Mayte Sepúlveda
Fuente: estampas

Cómo Vivir Aquí y Ahora


Hay personas que viven en un círculo vicioso de deseos e insatisfacciones. Nada parece llenarlas completamente, ni siquiera el haber conseguido las metas o los propósitos que se habían planteado porque, inmediatamente después de haberlos obtenido, vuelven a sentirse insatisfechas y entran en el ciclo de quejarse y lamentarse, resaltando todos los elementos y aspectos negativos que pudiera tener su nueva situación.

Tenemos una amiga que pertenece a ese grupo de personas que nunca están satisfechas con lo que tienen, porque siempre están pensando en lo que quieren conseguir o en lo que todavía les hace falta para sentirse felices. Constantemente crea nuevas expectativas y en ningún momento se plantea reducirlas o ajustarse a las condiciones que en este momento rodean su vida. Por esto vive en una eterna insatisfacción. Hablamos con ella, y siempre tiene razones para quejarse y pensar que otros tienen más suerte, y resiente el hecho de que otros sí consiguen lo que ella necesita para sentirse tranquila y feliz.

Ella es una víctima más de la tiranía que ejerce sobre nosotros el exceso de expectativas. Cuando se escapa de nuestras manos la posibilidad de cumplirlas, perdemos el balance, se nos trastorna el carácter, convirtiéndonos en personas irritables, malhumoradas y desanimadas. Además, en este estado, terminamos tomando decisiones equivocadas sin pensar en las consecuencias.

Tenemos expectativas de todo tipo: lo que esperamos de nosotros mismos, lo que esperamos de los demás, de la vida... y lamentablemente esto nos impide vivir el momento y disfrutar de lo que tenemos.

Una vez que hacemos todo lo que podemos y un poco más para conseguir algo, necesitamos aprender a soltar; es decir, a ser capaces de confiar en la vida y en que lo que ocurrirá como resultado de nuestro empeño y trabajo será lo mejor. Y si no obtenemos lo que esperábamos, debemos aceptarlo, buscarle el lado positivo y aprender con la experiencia para poder mejorarlo.

Podemos controlar lo que hacemos, pero no podemos controlar el resultado que obtendremos con nuestro trabajo. Lo negativo es que cuando estas expectativas no se cumplen, se convierten en una obsesión que no te permite disfrutar tu vida.

Todo lo que ocurre es para bien, cada experiencia trae su lección y cada situación de gozo o dolor es una oportunidad para aprender y crecer aunque en el momento no podamos reconocerlo. 
por MAYTTE | imagen: WWW.SHUTTERSTOCK.COM
Fuente: estampas

Reserva Tiempo Sin Sentirte Culpable


¿Cuántas veces has tratado de decirle que no a una de tus personas queridas, sin poder conseguirlo porque solo un par de minutos después de haberlo decidido, esa persona te convenció de lo contrario? Para experimentar un vida plena y disfrutar de relaciones más satisfactorias, primero necesitas valorarte y respetarte, de lo contrario tu necesidad de aprobación, afecto, apoyo y compañía hará que te sientas afectado negativamente por el comportamiento y las diferentes actitudes que tengan los demás. 

Foto: www.shutterstock.com
Cuando hemos aprendido a vivir la mayor parte del tiempo en función de otros, complaciendo, apoyando, ayudando y hasta asumiendo sus responsabilidades, nos es muy difícil soltar, delegar, establecer límites y reorganizar nuestras obligaciones y compromisos para justificar el tiempo de descanso. En lugar de disfrazar tus verdaderos pensamientos o sentimientos, anímate a expresarlos sin dar muchas disculpas y sin sentirte molesto. Encuentra las mejores palabras para decir, por ejemplo: "Lo siento mucho, pero no puedo quedar contigo para esa hora porque tengo otro compromiso". No te sientas responsable de la situación de los demás. Evita justificar la decisión, porque cuando das muchas explicaciones, muestras inseguridad y le das espacio al otro para seguir dándote razones hasta que logre convencerte de que cambies tu respuesta. 
Recuerda que cuando los demás conocen tu debilidad se aprovechan de tu incapacidad para decir que no. Fortalece la confianza en ti mismo, valórate y siéntete seguro para establecer límites firmes que le impidan a los demás manipularte. Vamos, toma la decisión de simplificar y transformar tu vida, de aligerar el peso de tu equipaje personal para que puedas tomar lo mejor de cada experiencia y entregar siempre lo bueno que surge en ti, a través del intercambio y la relación que mantienes con las demás personas. 

Lo más importante es tomar conciencia de que las relaciones, en especial con las personas que amamos, deben basarse en la reciprocidad, en el respeto, la consideración y el aprecio a lo que entregamos y recibimos, sin permitir que la búsqueda de nuestra comodidad nos lleve a ignorar el deseo, la necesidad y el derecho que tienen los que con frecuencia nos complacen, a recibir nuestros favores, atenciones, detalles y gestos amables.

Claves para disfrutar de tiempo para ti
ATRÉVETE A EXPRESAR LO QUE SIENTES Y PIENSAS. Elige a alguien de tu confianza que te quiera incondicionalmente; comienza por relacionarte con ella diciéndole lo que quieres o piensas, incluso atrévete a manifestarle tus desacuerdos. Hazlo con respeto y poco a poco, gana seguridad.

ESTABLECE LÍMITES. Tú tienes derecho a decir: "Necesito que me ayudes con esto"; "deja de exigirme tanto"; "tú puedes hacerlo solo". Recuerda que eres tú quien puede terminar con ese círculo vicioso que tanto daño te causa. Busca ayuda si no te sientes capaz de enfrentarlo solo.

Por MAYTTE | DOMINGO 9 DE SEPTIEMBRE DE 2012

Fuente: estampas

martes, 23 de octubre de 2012

ENTRENA TUS PENSAMIENTOS, FORTALECE TU VOLUNTAD


Estoy corriendo al medio día. Lo que pasa cuando corro al medio día es que tengo la predisposición de que, en medio de la ruta, me va a dar hambre. El otro día me pasó. Sentí un hambre horrible. Entonces atajé ese pensamiento.
¿Por qué habría de tener hambre si desayuné y merendé minutos antes de salir? Me di cuenta de que estaba autosaboteando mi entrenamiento. Parece un cliché pero no lo es: estudios científicos han buscado por años la relación entre los pensamientos positivos y la mejora de pacientes. Una persona feliz y positiva siempre lleva la ventaja frente a alguien que se deja arrastrar por los pensamientos negativos.
El autosabotaje es más común de lo que creemos. Trata de identificar esos pequeños momentos del día en el que un pensamiento negativo se interpone: nos quejamos del tráfico, del metro, de las calles, del país. Nos predisponemos ante una nueva herramienta o algo nuevo que aprender. Nos agobiamos ante las situaciones difíciles.
No es fácil, si lo ves en pequeño te das cuenta de que, a diario, enfrentamos nuestras propias batallas épicas de la cotidianidad. La rutina nos consume y sucumbimos ante el camino fácil: quejarse siempre es más sencillo que aportar, resistirnos al cambio siempre es menos laborioso que aprender algo nuevo, creer que ya corrimos suficiente es más fácil que esforzarnos un poco más.
correr-positivoCréeme, yo he estado ahí. Vencer el autosabotaje también es más difícil. Al kilómetro 2.5, luego de pasar el pequeño tramo con sol del parque Los Caobos, apenas iniciando el recorrido, en ese punto sentí un hambre descomunal. Quise parar.
Me di cuenta, casi como si fuera una epifanía, de que no existía una razón real. Descubrí que mi mente jugaba conmigo, hizo el viejo truco -siempre funciona- de engañarme, me hizo creer que tenía hambre. Mente = 1 Yo = 0.
En el momento en el que descubrí su truco malévolo, me le enfrenté. Pocos días después hablaríamos de mantras con los instructores de IDH Venezuela y salió uno del que nos apropiamos: yo domino mi mente, mi mente domina mi cuerpo.
No tienes hambre, me dije. Empecé entonces una lucha conmigo misma, fue la batalla de los pensamientos: corre un poco más, no hace calor, lo importante no es la vuelta completa sino este paso.
Al final el conteo cambió a mi favor. Terminé el recorrido, fui feliz, regresé al trabajo con mis energías renovadas. La tarde tuvo un sabor distinto. Me impuse sobre mi mente y gané.

sábado, 20 de octubre de 2012

EL RESPETO A LOS HIJOS EMPIEZA POR UNO MISMO


Por  Esther Vásquez


Tuve mi primer hijo a los 33 años y una princesa hermosa a los 37. Me ha tocado criarlos en un mundo bombardeado por una cantidad de información que va desde inspiraciones espirituales como niños índigo y cristal, pasando por las recomendaciones del Dr. Benjamin Spock hasta la tendencia más reciente sobre la crianza respetuosa.

Pasé por supuesto por aquella etapa de empezar a ver a las otras madres, conversar en cualquier sitio y tratar de aprender lo que no sabía y chequear si no estaba equivocada en lo que hacía: ¿es la comida la adecuada? ¿Soy muy o poco controladora? etc.

Con el tiempo comencé a observar cómo crecía una generación de niños criados por padres muy preocupados por darle una crianza respetuosa a sus hijos y con grandes sentimientos de culpa cuando no les daban a sus hijos el trato que se esperaba de ellos. Esa culpa en cada padre siempre me intrigaba sobre todo porque cuando hablaba con muchos se sentían así por actuar como cualquier ser humano común y corriente.
respeto-padresUn padre no debería sentir culpa eterna por un mal momento con su hijo a causa del estrés de un día de trabajo. Lo más importante es que sepa acercarse a su hijo, ofrecer disculpas y dejarse ver como es en toda su expresión, analizando juntos lo que pasó, cómo pueden superarlo y qué pueden aprender de ello. Nuestros hijos no pueden crecer dándole la espalda a la dimensión humana de sus propios padres, pensando que siempre serán perfectos, que nunca van a gritar o actuar en forma irracional y que si lo hacen, son culpables de un daño sicológico a su propia psiquis

Es vital entender que la única vía para criar con respeto a un hijo es el ejercicio del respeto por uno mismo como ser humano. Muchos padres en el frenesí de buscar el mejor camino para relacionarse con sus hijos empiezan a abandonarse ellos mismos, dejando de lado sus propias necesidades, invalidándolas, castigándose por reaccionar y comienzan a acumular sentimientos muy negativos sobre sí mismos y la crianza.

Una de las cosas más importantes que le dejaremos a nuestros hijos en la vida es la construcción de una autoestima positiva y la mejor forma de hacerlo es demostrarle con hechos, con nuestra propia vida lo que eso significa. Unos padres en paz consigo mismos son el mejor ejemplo para sus hijos. Un padre atormentado y angustiado por lo que quiere transmitir solo legará incertidumbre a su hijo.

La crianza respetuosa exige un alto grado de dedicación emocional de los padres con los hijos y por esa razón es básico el equilibrio emocional.
Nadie que se sienta consumido por las necesidades de otro puede relacionarse sanamente. Un padre que siente que el ritmo de su mundo es guiado por las necesidades de su hijo las 24 horas comenzará a resentir su papel muy silenciosamente traduciéndolo en mal humor y frustración.

No existen recetas para criar y menos para evaluar su efectividad. La única gran medida debería ser los niños que son producto de ese ejercicio, por la felicidad y la salud emocional de esos pequeños seres que criamos y no solo en nuestro nido sino en el mundo exterior que es, al final hacia donde ellos van.

Hay miles de caminos para criar hijos en forma respetuosa. Hay miles de formas de criar hijos independientes, seguros de sí mismos y felices y ninguna exige al padre ser un superhumano. Todo lo contrario, en la medida en que el padre entre en contacto con sus propias necesidades y alcance su equilibrio interno será un ser humano mucho más pleno en total capacidad de enseñar con amor, respeto y consideración.

Fuente: inspirulina

¿Cómo Manejar Nuestros Errores y Culpas?

Por: Sanaa Vanessa Saab
A veces, cuando cometemos un error llegamos a sentir que tenemos menos valor humano ¿Te has encontrado diciéndote alguna de estas frases: “Si no hubiese hecho “x” cosa, esto no me estaría pasando” “No debí decir esas palabras ¿Por qué hice eso?... Ahora no tengo escapatoria”? ¿O quizás sientes que tu felicidad o tu futuro se ven amenazados por algo que hiciste o dejaste de hacer en tu pasado? Si es tu caso, te invito a continuar leyendo estas líneas.

Todos hemos cometido errores a lo largo de la vida. Hemos hecho o dicho algo que hoy desearíamos no haber pronunciado jamás; o tal vez pensamos que debimos hacer algo que no hicimos, por falta de valor o conocimiento. A muchos nos pasa que cuando cometemos un error que no podemos reparar, nos llenamos de culpas y miedos que no nos dejan vivir en paz y podríamos entrar en crisis. Y es que resulta fácil sentirse culpable, cuando de niños, nuestros padres, responsables o educadores nos hacían ver de esta manera por las conductas que no aprobaban. Incluso, recuerden que tenemos memoria genética, así que podemos estar abrazando esa emoción autodestructiva de manera automática, si en el momento de nuestro nacimiento, gestación y/o infancia “causamos” a nuestra madre molestias, dolores o alguna otra consecuencia desagradable, como por ejemplo el sacrificio.

Les comento que la existencia de la culpa es relativa. Esta es una emoción auto-infligida que nos provocamos en castigo por algún acto que vaya en contra de lo que pensamos o de las exigencias del mundo. Se produce cuando hay lucha entre nuestras acciones, pensamientos y emociones… Es nuestra forma de castigarnos con respecto a algo que hicimos o dejamos de hacer, con la cual, a mi parecer, constituimos el Karma personal. Pienso que en realidad solo existen la responsabilidad, las consecuencias y el valor de nuestros errores. Seguir sintiéndonos culpables depende de nuestra elección. Para descomponer todo esto te propongo que te hagas una serie de preguntas importantes, pues es determinante saber a ciencia cierta qué es lo que realmente te está produciendo esta emoción dañina ¿Qué es lo que no te perdonas a ti mismo?  ¿Por qué te está afectando y cómo corregirlo? Pregúntate ¿Estos motivos son válidos? ¿Realmente haber cometido ese error me hace merecedor de este malestar constante? Cuando te preguntes, ten presente que tus respuestas pueden estar condicionadas a las pautas y exigencias familiares y sociales. ¿Te preocupa más lo que otros piensen de ti que lo que tú mismo pienses de ti?

Tu respuesta tiene que estar libre de prejuicios y condicionamientos. Deben ser puras y basarse en la realidad de todas las verdades, que es Luz (abre tu conciencia). Por tal motivo, también es importante que identifiques cuál fue tu intención al haber hecho y dicho o dejado de hacer eso que tanto te atormenta, pues no es lo mismo que haya sucedido sin maldad, odio, avaricia o cualquier otra emoción negativa, a que éstas hayan hecho acto de presencia en tu proceder y menos si se dio accidentalmente. Si tus acciones se dieron sin emociones negativas, no tienes que cargar con ninguna culpa y si fueron viciados por esas emociones, acéptalos y perdónate. Los seres humanos solemos actuar en base a las emociones que estamos experimentando y a medida que manejemos inteligencia emocional iremos corrigiendo esa conducta. Volviendo a lo otro, si te estás provocando sentimientos de culpa es porque estás arrepentido de corazón y se comienza a expandir tu conciencia. Si bien es cierto que muchas veces cometemos errores con malicia u otra afección emocional, la realidad es que en esos momentos somos inocentes, porque quienes actúan así son seres manejados por emociones y cuando sentimos remordimiento de conciencia, es porque ésta se está despertando para enseñarnos lo que no veíamos. Deshacernos de la culpa exige un esfuerzo por llegar a nuestra conciencia. Ellas, nos hacen permanecer atados al pasado, así que suelta esas cargas innecesarias y perdónate, estarías desintegrando Karmas personales.
Debemos aprender a darle a nuestros errores el valor que merecen. Yo los considero mis mejores maestros. Para muestra un botón: En alguna parte leí una comparación entre los errores de niños y los de adultos, donde nos recuerdan cuando queríamos meter los dedos en los tomacorrientes, alguna vez lo habremos hecho, poniendo en riesgo nuestras vidas a pesar de las advertencias de los adultos y el resultado fue el mal rato compuesto por dolor y susto. Pero que quede claro que más nunca lo volvimos a hacer ¿Y saben otra cosa? Lo mejor es que aunque aprendimos la lección a la perfección, no albergamos miedos ni rencores hacia los tomacorrientes. Y es que hay lecciones que debemos aprender en carne y hueso. Eso que sucedió sencillamente tenía que pasar. Justo ahí donde tropezaste, justo eso que dijiste o hiciste y hoy piensas que no debiste; cada detalle, por mínimo que sea debió pasar tal cual, ni más ni menos.  Y justo ellos son los que han moldeado tu carácter y te han hecho la persona que eres hoy. Justo esos errores que más lamentamos son los que mejor nos enseñan la lección, pues marcan nuestras almas. Te invito a aceptarlo porque de lo contrario, no te estarías aceptando ni a ti, ni a tu vida. Los errores no son pecados, son maestros y absolutamente todos tenemos derecho a cometerlos, por lo que no debes permitir reproches ni que otros pretendan juzgarte, el único que tiene esa potestad es DIOS. Estamos aquí para aprender, éstos constituyen herramientas dentro de nuestra evolución espiritual. En la medida en que comprendas esto, esas culpas auto-infligidas cederán.


Nada de lo que hoy comparto con ustedes es saboteo mental ni justificaciones que estoy promoviendo. Saboteo mental sería si utilizaras esos errores como excusas ante ti y ante los demás, que justifiquen cambios negativos en tu ser.  Los errores son perfectos porque esos  que nos duelen son los que mejor nos enseñan, son esos que nos dejan claro lo que jamás deberemos repetir, nos humanizan, nos recuerdan que nadie es infalible, que TODOS somos vulnerables. Nos hacen comprensivos con los demás (en la medida en que nos comprendamos a nosotros). Estos nos vuelven más agradecidos, conscientes y sabios… Debemos comprender que todos tenemos derecho a equivocarnos, a dejarnos llevar por nuestras emociones. Al comprender la situación, el presente, en toda su extensión y liberarte de culpas, también liberas de éstas a los involucrados. Es importante que te libres de emociones negativas que puedas sentir en tu contra y hacia ellos. Para que puedas ser libre tú, debes liberar energéticamente a los otros.

Pedir perdón es un acto de madurez, siempre que sea sincero y es lo primero que debemos hacer cuando nuestro error involucra a otra persona, y si puedes tomar cartas en el asunto para revertir el efecto del mismo, hazlo de inmediato. Por supuesto que pedir perdón no siempre es fácil, a veces puede tornarse incómodo y desagradable, pero sin duda, resulta liberador y es lo correcto. Lo ideal sería que el otro las aceptara con humildad, pero si no se da el caso y la persona opta por aflorar el ego que vibra en él, esa es su elección, pero tú ya hiciste lo que te corresponde. Hay veces en que nuestros errores no son tan significativos, carecen de relevancia y si la persona con quien te estás excusando en este caso, te somete a un desgaste energético y emocional, debido a que no te acepta las disculpas, no pierdas tu tiempo. Es evidente que su orgullo está siendo más grande que el respeto y el valor hacia ambos y hacia lazo afectivo que los unía. Si no puedes disculparte directamente, hazlo de manera energética.
Todo esto nos hace seres más conscientes y precavidos, por lo que conviene tomarnos unos minutos de nuestro tiempo para detenernos a pensar antes de contestar, antes de discutir o de negarnos a hacer un favor. No te predispongas, escucha, respira y reflexiona. Te sugiero que no hagas nada si no estás seguro. Al principio quizá te cueste un poco, pero la práctica te brindará fluidez y te acostumbrarás a no actuar impulsivamente. Lo mejor es actuar con la certeza de que nuestro proceder es el mejor en estos momentos y si necesitas más tiempo para pensar, solicítalo y  tómatelo, tendrías menos probabilidades de cometer errores. Si te equivocas no importa, pues obraste en función de lo que consideraste correcto o favorable en ese momento.

Los errores nos muestran justo la lección que debemos aprender y nos preparan para el resto del camino que tenemos por recorrer, pues no se dan por casualidades, llegan a nosotros con la enseñanza que nos corresponde. La verdadera consecuencia de un error es el aprendizaje, el crecimiento. Luego de aprender éstos nos hacemos más grandes, somos seres más valiosos; a diferencia de lo que solemos sentir luego de equivocarnos. Señores, recuerden que vinimos a este mundo para ser probados y el objetivo no siempre es no caer en “la trampa” porque pasarse la vida sin cometer errores (cosa que es imposible) significa pasar la vida sin aprendizaje, sin crecimiento, sin evolución. Al haber aprendido la lección no tenemos más nada que hacer con eso, así que ¡Aprende, acéptalo, compréndete, perdónate, agradécele y suéltalo! ¡Tú decides qué hacer con tus emociones! 

Fuente: Informe21

viernes, 19 de octubre de 2012

10 Claves Para Vencer Las Preocupaciones


"No te dejes afectar por los errores del pasado... no tienen porqué repetirse"



1 IDENTIFICA EL PROBLEMA Es importante que anotes en un papel aquello que te preocupa. Analiza la situación, identifica el problema, pregúntate qué puedes hacer para solucionarlo, y actúa. 


2 ACEPTA LO QUE NO PUEDES CAMBIAR Cuando te encuentras en situaciones difíciles o inevitables es importante que asumas tu realidad sin fantasear o imaginar que será distinto. Esto te ayudará a enfrentar la situación con fortaleza y optimismo, confiando en tus capacidades y en la presencia de la Divinidad a tu lado para ayudarte en todo momento. 


3 GANA CONFIANZA No te dejes afectar por los fracasos o los errores del pasado. Si algo no te salió bien, no tiene porqué volver a repetirse ahora. Tú estás a cargo y más preparado con toda la experiencia que has ganado para enfrentar lo que se presente. 


4 VIVE EN PRESENTE Coloca tu atención en cada cosa que haces, y vive el momento. De esta manera podrás tomar lo mejor de cada día sin preocuparte por lo que vendrá o sucederá después.


5 EVITA ANTICIPAR Tratar de imaginar lo que puede suceder, influenciados por el temor o por los comentarios negativos de otras personas, puede colocarnos en un círculo vicioso difícil de romper. Vale la pena concentrarnos en hacer nuestro mejor esfuerzo en el presente, imaginando que nos traerá una buena recompensa mañana.


6 AUMENTA EL ENTUSIASMO Recuerda que las cosas no te afectan por lo que son en sí, sino por la interpretación que le das a cada una de ellas. Decide levantarte con alegría y verás cómo fluye mejor tu día.
7 HAZ UNA LISTA CON LO QUE TE PREOCUPA Afrontar y resolver uno a uno tus asuntos pendientes hará que te liberes de la preocupación que mantienes por no haberte ocupado de ellos. Recuerda no asumir más compromisos de los que en realidad puedes manejar.


8 MANTÉN UNA ACTITUD POSITIVA Esta es una de las fuerzas más poderosas con la que contamos, pues nos habilita para la acción, nos llena de motivación y energía, además de que desarrolla y fortalece nuestra creatividad, y nos acerca al éxito y a la satisfacción personal.


9 RESALTA LO POSITIVO Esto nos permite ajustar la interpretación de lo que sucede, minimizar los efectos negativos y controlar la situación.


10 FORTALECE LA FE Recuerda que no estás solo, la presencia de Dios se encuentra en tu interior para brindarte la guía, la fortaleza, la confianza y la protección que necesites. Ora o medita para ganar la certeza de su presencia en tu vida.

por MAYTTE | imagen: WWW.SHUTTERSTOCK.COM | DOMINGO 15 DE NOVIEMBRE DE 2009
Fuente: estampas

miércoles, 17 de octubre de 2012

4 Recomendaciones para Depurar el Alma

Como les comenté anteriormente, según los Mayas y algunos astrólogos, se nos presenta la perfecta oportunidad de expandir nuestras conciencias, de dejar atrás todas las emociones y conductas negativas que representan ataduras, el equipaje que venimos arrastrando desde hace mucho y que nos tiene cansados, pesados, ciegos y recorriendo el camino de la vida dando vueltas en círculos y dicen ellos que si no se realiza el cambio de consciencia necesario en cada ser, estaríamos andando en círculos muchas décadas más. Es decir: ¡O te montas, o te encaramas!





Siguiendo la linea de  mi artículo anterior un buen paso para iniciarnos en esto de la depuración emocional es la depuración física (Véase en el mencionado post) que nos va programando para soltar lo que debemos desde el plano más esencial. El tema es verdaderamente extenso, involucra el área de la psicología, la constelación familiar, PNL (Programación Neurolingüistica), niño interno y muchas más, pero para hacer un pequeño resumen te doy algunas recomendaciones a tomar en cuenta:

1) De acuerdo a la Constelación Familiar, lo único que le debemos a nuestros padres es la vida. Lo que hagamos con ella es nuestra responsabilidad y no caben excusas, victimas ni victimarios. Lo que quiere decir que un paso sumamente importante es sanar la relación con ellos, desintegrando las rabias y rencores en su contra, asumiendo nuestras responsabilidades y comprendiendo que de cualquier forma que nos hayan criado fue la mejor. Esta reconciliación de vínculos se aplica también a familiares, ya que constituyen una parte de nosotros y si los detestamos a ellos, nos detestamos a nosotros. Todos somos uno.


2) Cerrar ciclos con antiguas parejas y reconciliarnos con la primera: La interna. Para esto recomiendo la práctica del HO´OPONOPONO, la terapia del Renacimiento Cuántico o Rebirthing y les dejo esta frase de Alejandro Jodorowsky sobre como curar una herida de amor: Repitiéndote con insistencia "El que sufre no soy yo, es mi niño interior. Debo seguir creciendo" Esto nos lleva a que reconozcas tu niño interno y le brindes todo el amor y la protección que sólo tú sabes que necesita. Pero la esencia de todas es concientizar, comprender y aceptar las realidades.


3) Comienza a VER, a emplear el sentido de la intuición. Detente a escuchar tu voz interior. Tómate el tiempo para detectar qué cosas has venido repitiendo, qué hay en tu vida que no te produce bienestar, cuáles objetivos no has podido lograr y pregúntate el por qué, de qué te estás perdiendo. Lo que quiero decir es que despiertes tu consciencia, de este modo podrás diluir los patrones negativos que has venido siguiendo e implementar los cambios necesarios.


4) Por último, te sugiero que no te quedes con esto nada más, ni con lo que ya sabes. Busca, lee, asiste a talleres, seminarios, nutre tu alma...  Cito: " No es el conocimiento el que nos conducirá hasta nosotros mismos, sino la sabiduría" (Tomado de la página Amor Incondicional en Acción)  Por lo que, debes dedicar tiempo a nutrir tu alma, no basta con darle de comer al cerebro.


Por: Sanaa Vanessa Saab *Ayudando a expandir conciencias*
@Vanessa_Saab
Fan´s Page Facebook: Sanaa Vanessa Saab *Escritora Contemporánea*

AMO LO QUE ME PASA


Quiero compartir con ustedes algo que tengo poco tiempo de haber aprendido y que hoy se presenta ante mi mediante este artículo por CAUSAlidad, donde concibo que la misión es transmitirlo. (Ayudando a expandir consciencias)


por  Julio Bevione
AMO LO QUE ME PASA
Alcanzar un estado mental donde podamos aceptar lo que pasa, tal como pasa, es uno de los logros espirituales más profundos en nuestra evolución. Primero, porque nos damos cuenta que es la única manera posible de alcanzar la paz, por fuera y por dentro de nosotros.
Soltar la necesidad de tener razón, de entenderlo todo, para llegar a la aceptación nos lleva directo a nuestra realización espiritual. Y al lograrlo, nos damos cuenta de que el camino por recorrer no era el equivocado, pero su recorrido era al revés. Cuando acepto, realmente puedo entender y eventualmente encontrar una razón.
"Acepto esto tal como se presenta. Amo lo que me pasa". Hay días en que estas frases me acompañan desde que me levanto hasta irme a dormir. Las llevo en el bolsillo porque son las llaves que abrirán la puerta de mi interior cuando lo externo me esté tentando a quitarme la paz. Aceptar esto que está ocurriendo con la certeza de que es lo perfecto para este momento. ¡Y ya está!
Confieso que me llevó tiempo dejar de entregarle el poder a mi mente con sus excusas y justificaciones, algunas muy lógicas y aparentemente justas. Pero poco a poco me permití rendirme ante las cosas tal como son. Y especialmente ante las personas. Aún cuando demorara varios años en alcanzar el punto de aceptación, éste llegaba. Y al llegar, veía que definitivamente lo que había pasado había sido perfecto tal como fue.

Fuente: Inspirulina

martes, 16 de octubre de 2012

¿Eres de los que les cuesta desprenderse de las cosas? ¡Te interesará saber esto!

Se acerca año nuevo, nueva era según los Mayas; y de acuerdo al criterio de algunos astrólogos las emociones y conductas negativas están dispuestas a irse, solo tienes que conectarlas y liberarlas, pero para adentrarnos en el tema poco a poco, hoy les contaré sobre la depuración física.

Esta es una fecha ideal para hacerlo, pero particularmente lo recomiendo una o dos veces al año; depúrate de lo que NO necesitas.  Soltar en el plano físico es buen comienzo y complemento perfecto para el desapego emocional. Las personas a las que les cuesta desprenderse de los objetos, también les cuesta desprenderse de los seres queridos, del dolor, de los recuerdos poco agradables, de las ofensas y agravios... Viven en profundo apego y para bien o para mal, se apegan también a lo negativo y a lo material.



Todos los objetos influyen positiva o negativamente en nuestras vidas. Según el arte milenario del Feng Shui, todo es energía y cada objeto, color, textura y olor ayudan a canalizarlas a nuestro favor o en nuestra contra, dependiendo de si se encuentran ubicados de manera adecuada en nuestros espacios. Las cosas acumuladas en las casas representan emociones y sentimientos acumulados, encurtidos y hacen que las energías se estanquen, que los proyectos no surjan, que la armonía familiar no circule, que las riquezas divaguen y que no haya espacio en nuestras vidas para lo nuevo, aún cuando lo estemos deseando. Citando lo expuesto en el blog Plano Creativo "Cada bien que reposa en nuestro hogar está acompañado de recuerdos y ocupa un espacio en nuestra mente, absorbiendo o dando energía. Los objetos sin utilidad y sin significado profundo, regalos que conservamos por compromiso, restos de un pasado superado, adornos para llenar sitios vacíos, documentos caducos, libros que no volveremos a leer, etc. absorben nuestra energía vital y nuestra capacidad de concentración, atándonos a periodos de nuestras vidas que creemos haber sobrepasado. A este conjunto podemos llamarlo “basura espiritualAsí que si tienes depósito dentro de tu propio hogar, recurre a él de inmediato, ve a tu armario, a tu cajón de maquillajes y prendas, libros, peluches, accesorios, etc y selecciona. ¿Cómo elegir los artículos de los que prescindirás? Pues ayúdate con cestas: Una para lo que ya no te queda, otra para lo que ya no te es útil (incluyendo cuadros, sábanas, libros, vajillas, adornos, herencia de personas fallecidas sin haberse realizado) otra para lo que está roto o reparado y una más para lo que conservas de relaciones o vínculos pasados (Si es el caso).


¿Qué hacer con todos esos objetos? Practiquemos la solidaridad, demos a quienes requieren. Aprendamos a obsequiar a la vez que nos habituamos a drenar! ¿No estás en condiciones económicas de regalar? Bien, organiza una venta de garage y ¡Libérate del pasado! Aunque estoy segura que muchas cosas si podrás obsequiar o donar, ¿Qué tal los peluches a una casa hogar? ¿Los libros a una biblioteca pública o a un pariente que le guste la lectura? Mientras más tenemos, más queremos, más nos complicamos, más acumulamos y más insatisfacción sentimos, porque esa conducta de estar acumulando, almacenando, atesorando cosas sólo es reflejo de nuestras emociones, es reflejo de nuestra vida. ¡Depúrate y mejora tu calidad de vida!


Nota: Esta es una estupenda actividad para promover la integración de todos los miembros del hogar; involucra a tus hijos, esposo, padres y hermanos; además de crear un buen hábito familiar que proporciona beneficios a todos los miembros, les brinda la oportunidad de compartir objetivo de vida en común, de compenetrase y apoyarse.

Fuente: Sanaa Vanessa Saab
@Vanessa_Saab