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miércoles, 28 de noviembre de 2012

LA HABILIDAD DE RESPONDER DESDE LA PAZ


LA HABILIDAD DE RESPONDER DESDE LA PAZ
No importa donde estés, en tu casa, en tu oficina, en la calle, lo común es que señalemos a los otros porque nos ocasionan tristeza. Lo externo es lo que ocasiona mi falta de amor y felicidad.
Desde allí va a ser muy difícil si no imposible alcanzar tu alegría. Primero porque tu paz, tu libertad, nadie te la puede quitar. Si no pregúntaselo a Nelson Mandela mejor conocido como Madiba en Sudáfrica. 27 años preso. Pudo haberse llenado de odio porque otros "lo privaron de su libertad" pero no fue así, cultivó su espíritu y aprendió de sus sombras para encontrar la luz y trabajar en la reconciliación de su país. Si se hubiese puesto a patalear esos 27 años, a llenarse de rabia, a culpar a los guardias, a los blancos, no hubiese visto el papel que la vida le estaba pidiendo que asumiera. Sólo alguien como él, que hubiese conocido las sombras y se hubiese levantado de ellas podía traer la luz a Sudáfrica.
Y es que cuando escucho a sabios, a terapeutas, escritores, artistas y distintos seres humanos que me llenan con su mensaje, entiendo que sólo pudieron llegar a ser quienes eran por las experiencias que les tocó vivir. En vez de resistirse a ellas, las enfrentaron y asumieron la enseñanza de momentos duros o simplemente retadores para entender su propia vulnerabilidad y por ende la de otras personas.
Una de mis maestras más queridas, Laura Acevedo, que trabaja por la mujer en Latinoamérica ilumina a otros solo con su presencia. En muchos de sus seminarios suaviza el dolor de tantos hombres y mujeres, e incluso es cuestionada: Tú no sabes de mi sufrimiento, tú, que estás en tu Paz, tú que eres amada. Laura los mira en silencio y les ofrece las herramientas para que vuelen por sí mismos.
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Pero como tantos maestros, Laura sufrió muchas heridas en su infancia, tantas que pudo haber pedido incluso morir. Pero no. Pese a los vaivenes y obstáculos, se hizo terapeuta y ahora desde su mirada profunda y con su verbo sabio ayuda a otros que pasaron lo que ella superó trabajando en su propia paz.

Edith Eva Eger (Eddie Eger) hoy psicóloga y coach es una hermosa mujer. Si la conoces y disfrutas de la tranquilidad que irradia para sí, no podrías creer que a los 16 años vivió el horror del campo de concentración de Auschwitz. Su madre murió en la cámara de gas. Ella misma fue descubierta entre cadáveres por un soldado americano tras el fin de la guerra en 1945, porque percibió un movimiento de su mano y la rescató. Mientras estuvo encerrada por los nazis cada semana a Eddie le extraían sangre y ella preguntaba ¿para qué? Para los soldados alemanes que están en la batalla. Y ella pensaba: "Con mi sangre no podrán ganar la guerra, yo soy una pacifista, una bailarina, una parte de mí se hace cargo de la situación".
Cuando te digo, asume tu responsabilidad, no te pido que cargues con culpas ni tuyas ni de otros. Sino que tengas la habilidad de responder desde tu paz. Que respires profundamente y actúes desde tu adulto sabio hasta para poner límites cuando sea necesario. La mayor enseñanza en esta vida es saber vivir este recorrido. Hay personas que se desgastan, se llenan de odio, y en vez de avanzar, retroceden porque señalan aquello que no pueden entender, porque se quedan toda la vida esperando que otros les llene, que otros les hagan felices, o esperan actuar mientras la realidad cambia o se pone más bonita. "Un problema deja de serlo cuando no tiene solución" es una frase que me encanta del escritor Eduardo Mendoza porque resume lo que trato de decirte. Los problemas que tú puedes solucionar realmente y sean prioritarios para ti, son los retos en los que te puedes enfocar si ese fuese tu deseo. Pero lo frustrante es que quizás estés opacando tu alma por cosas que no puedes controlar.
Hay quienes se levantan, escriben libros, artículos, una película, crean un emprendimiento justo a raíz de situaciones difíciles.
Cuando reconozco mi vulnerabilidad, que no me las sé todas, cuando entiendo que hay situaciones que no están a mi alcance, entonces me hago cargo de lo que sí puedo solucionar. Cuando comprendo que todos Somos Uno, que afuera hay algo que todavía tengo que solucionar dentro de mí entonces empieza mi liberación, mi humildad, y una chispa se activa en mí. ¿Ante esto que no puedo cambiar, cómo puedo responder? ¿Lo haces desde tu paz?
Cuando respondes desde la paz solo pasa una cosa a la larga, tu presencia te ilumina e ilumina a otros. Pero cuidado, esa paz no llega desde la cabeza, racionalizándolo todo a cada momento. Para encontrar la paz en ti, comienza por perdonarte, por perdonar al otro desde el corazón. Eres inocente si no lo consigues de buenas a primeras. Recuerda que como dicen Marianne Williamson o Enrique Barrios, no es tu oscuridad lo que te asusta, es lo que viniste a hacer lo que te aterra, no saber que hacer con la luz que sí tienes dentro, porque lamentablemente estamos más acostumbrados a lo horrible que a lo maravilloso.
Fuente: http://www.inspirulina.com/la-habilidad-de-responder-desde-la-paz.html

martes, 30 de octubre de 2012

¿Mente o Alma para la Paz? Visión sin Juicios


Apenas subí un post donde expreso que "Nadie puede darte lo que tú aún no te has logrado dar, que en la medida en que te des lo mejor podrás ofrecerlo a los demás y por ende es lo que recibirás" Y me encuentro con este artículo relacionado, nada menos que de Julio Bevione. Disfrútenlo y denle una pasadita a mi post.
Por  Julio Bevione
UNA VISIÓN SIN JUICIOS
Si distinguimos lo bueno de lo malo, es una decisión sana de nuestra mente, pero no la visión de nuestro espíritu. Nos lleva al orden, pero no a la paz.
Por eso es que la vida espiritual no depende de una actitud mental. Pero la mente puede ser la primera interferencia, por eso es que necesitamos trascenderla antes que todo.
La vida espiritual es una vida más de sensaciones y de acción, que de pensamiento. De sensaciones, porque allí es donde podemos tener la experiencia más cercana a Dios, en la paz, en el gozo. Y de acción, porque es en el mundo donde podemos ofrecer los frutos de esa experiencia.
Primero la encuentro en mí y luego la ofrezco al mundo. En lo que digo, en lo hago y también en lo que pienso. Ya que no solamente aporto con mis acciones visibles, perceptibles por los demás, sino tambiénpor los juicios o la ausencia de ellos, sobre todo lo que me rodea.
Una vida puramente mental nos puede llevar a sustituir la acción por pensamientos amorosos o positivos, pero en realidad, no estamos ofreciendo demasiado. Porque en los pensamientos no podremos nunca contactar la grandeza de nuestro espíritu, que vive en el acto de amar, no en el amor en sí.

Fuente: inspirulina

lunes, 29 de octubre de 2012

MI PAZ RESIDE EN MI


MI PAZ RESIDE EN MÍ
¿Cuántos de nosotros señalamos a los demás por quitarnos la paz? Locus de Control externo como dirían los colegas estudiosos de la conducta humana cuando percibimos que nuestros resultados dependen de causas o factores externos.
Imagínense que tomamos decisiones desde allí, creyendo que los otros son los responsables de mi felicidad, de mi vida, de mi paz, de mi libertad.
No queremos decir que eres un ser desconectado del todo. No. Lo que ocurre afuera impacta claro, pero cómo asumamos una situación va a depender de nosotros.
Nadie te puede dar ni quitar la felicidad, ni la paz, ni la libertad. Tú eliges desde qué visión asumir tu paso por la vida. A veces no entendemos por qué suceden algunas situaciones ni aquellas que nos llenan de alegría o tristeza. Cuando ocurren las que nos generan dolor nos preguntamos mucho ¿por qué?, pero muy pocos nos preguntamos ¿para qué? Así que podemos pasar mucho tiempo buscando culpables afuera sin asumir nuestra parte de la responsabilidad.
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Es también importante bajar la cabeza y entender que hay algo más grande que escapa de mi alcance sin llegar al conformismo. Lo importante es estar conscientes de cuanto de control hay en mi propia vida. Hay situaciones, momentos que quisiéramos cambiar y no podemos, y aunque las ganas de transformar las cosas puede llevarnos a la innovación, la energía mal manejada puede producirnos un desgaste innecesario.

Mi paz reside en mí es una afirmación que me encanta repetir cuando me enfrento a situaciones que sé no puedo cambiar. No podré cambiar lo externo ahora pero puedo elegir como sentirme ante eso, puedo escoger mi actitud, puedo pensar en soluciones de acuerdo a mi verdadero alcance.
Además, como diría Cabral, nuestro paso por la tierra es tan corto que sufrir es una pérdida de tiempo, y sobre todo por aquellas que están fuera de nuestro control. La felicidad no es el punto de llegada es el punto de partida, tiene que ver con el recorrido, con valorar lo que ya tienes.
Si el duelo, el dolor, están allí no te pido que lo ignores porque eso tampoco es sano. Sólo comparto contigo la experiencia de comenzar a trazarte metas diarias y semanales, porque la vida continúa, y aunque no podamos cambiar aquello que nos duele tenemos la libertad de comenzar de nuevo y allí radica el milagro de Ser Humano.
Recuerda, tú eliges cómo sentirte, cómo hacerte feliz, eres la persona que te conoce mejor que nadie, no esperes de los demás aquello que no has logrado darte primero tú. Sólo te invito a que intentes el ejercicio de soltar el control y las expectativas. Quizás no puedas transformar el entorno pero si puedes hacerlo tú, comenzar a hacer el movimiento que te lleve a la felicidad que deseas darte. Conéctate con la vida, con el color, la alegría, con tus dones y fortalezas. Enfócate en tus metas y sueños, muchos grandes seres humanos y proyectos se han gestado en situaciones que para otros resultaban hostiles lo que indica que aquello del Poder de Uno, es real.

Fuente:inspirulina